viernes, 15 de mayo de 2009

La objetividad del Chatelperroniense

La teoría de “Out of Africa” expresa, de una forma muy generalizada, la llegada de los HAM a Europa portando una cultura moderna (Auriñaciense). Su influjo tecnológico, cultural y cognitivo dio lugar a una “aculturación” de los neandertales, lo que impulsó el desarrollo del Chatelperroniense y Uluzziense (ejemplos de culturas del Paleolítico Superior). Tal visión fue interpretada casi como una verdadera “invasión” de Europa por los auriñacienses, aunque se desconocía totalmente dónde pudo originarse su tecnología. El éxito expansivo se fundamentaba en una aparente “superioridad cognitiva” sobre los neandertales.


Sin embardo, esta diferenciación de las capacidades cognitivas de las dos poblaciones no convencía a diversos autores, los cuales veían en la conducta del Neandertal unas formas propias y originarias de las culturas modernas (Chatelperroniense y Uluzziense), que aparecieron en el inicio del Paleolítico Superior sin la influencia de los humanos modernos, que llegaron con posterioridad. Así, se publicaron una serie de artículos (p. e. D´Errico et al. 1998; Zilhão y D´Errico, 1999) que indicaban la primacía e independencia del Chatelperroniense y Uluzziense y su atribución al Neandertal, mientras que el Auriñaciense se desarrollaría con posterioridad, tanto en su tecnología como en su simbolismo.

Para ello había que afrontar el problema de las antiguas dataciones de diversos yacimientos correspondientes a un Auriñaciense arcaico, Protoauriñaciense o Auriñaciense 0. Estos autores daban al Chatelperroniense una cronología de 38-33.000 BP, aunque algunas dataciones pudieran indicar una antigüedad aún mayor. Paralelamente, se proponía que el Auriñaciense no apareció en Europa antes del 36.500 BP. ¿Cómo se compaginaban estos datos con las altas dataciones de los más primitivos yacimientos atribuidos al Auriñaciense de los HAM¿ Se realizó una revisión de todos los registros arqueológicos, con el fin de comprobar si existían suficientes motivos para invalidarlos como antecedentes de la cultura moderna en Europa. En esta revisión crítica se observó que muchas de estas excavaciones se realizaron hace años con métodos no muy actuales, dando lugar a graves alteraciones en la interpretación y exposición estratigráfica de estos yacimientos, así como la existencia de su alteración por mecanismos postdeposicionales (tafonómicos, estratigráficos y cronológicos). De tales artículos se obtienen las siguientes críticas:


* El Castillo (España). Crítica tecnológica, pues el nivel 18 no es homogéneo y sus dataciones corresponden a una cultura Musteriense o Chatelperroniense. Sin embargo, los excavadores actuales de la cueva (Cabrera et al. 2001) indican que son Auriñaciense, pero realizados por los neandertales, lo que sin duda complica más el panorama al introducir una tercera teoría sobre la transición paleolítica.
* L´Arbreda (España). Crítica tafonómica, por contaminación de los niveles debido a los osos que alteraron su estratigrafía y la correcta ubicación de sus materiales. Así, las dataciones corresponderían al Musteriense o Chatelperroniense.
* La Viña y Abri Romaní (España), junto con Isturiz (Francia), tienen una cronología del 36.500BP, por lo que no plantean problemas con su modelo.
* Reclau Viver (España). Crítica tecnológica. La fecha del 40.000±1.400 BP del fondo del nivel A (sobre roca madre) corresponde al Chatelperroniense, por la existencia de 2 puntas de chatelperron.
* Trou Magrite (Bélgica). Crítica de contaminación estratigráfica, del nivel 2 (superior) al 3 (inferior). Se encuentran puntas foliáceas y raspadores “auriñacienses” que lo asemeja al Szeletiense de Centroeuropa, más que al Auriñaciense.
* Geissenklösterle (Alemania). Crítica tafonómica. Indican alteraciones postdeposicionales con descensos de materiales del nivel II al III, sobre todo de los raspadores carenados y de hocico, y de cuentas de marfil. La industria lítica del nivel III se parece más al Bohuniciense que al Auriñaciense.
* Willendorf II (Austria). Crítica tecnológica. Sus conjuntos son pobres sin clara relación con protoauriñaciense y los HAM. Podría ser una evolución local hacia el nivel 2 (con adornos) similar a la del Chatelperroniense.
* Istallöskö (Hungría). Crítica cronológica. Su antigua datación de 44.000BP ha sido rechazada categóricamente, en vista de la verdadera relación cronológica con el Auriñaciense del lugar.
* Grotta Fumane (Italia). Crítica cronológica. Su antigua datación (de un hogar) del 40.000 BP, no se confirma, las demás sobre el 37.000 BP son similares a La Viña, Isturiz y Abri Romaní.
* Bacho Kiro (Bulgaria). Crítica tecnológica. Su nivel 11 (38.500 BP) no es Auriñaciense, pues los conjuntos son pobres sin laminitas Dufour ni raspadores carenados. Algunas láminas con finos retoque pueden estar relacionadas con el Auriñaciense, sería un nivel “auriñacoide”. La parte superior del nivel 11 sería el límite inferior del Auriñaciense local.
* Temnata (Bulgaria). Crítica tecnológica. Sólo se encuentran raspadores simples sobre láminas espesas, faltando los raspadores carenados o en hocico, hojitas Dufour, buriles. Los conjuntos transicionales antiguos (38-39.000 BP), tanto estos como en el Uluzziense y el Chatelperroniense, están situados debajo del Auriñaciense.
* Üçagizli (Turquía). Crítica tecnológica. Está más próximo al Ahmariense que al Auriñaciense.


Esta amplia crítica de los antiguos yacimientos correspondientes a los HAM plantea ciertas dudas sobre la objetividad de su realización. Esta revisión está realizada sobre los antiguos registros documentales, y no sobre nuevas excavaciones o estudios en el yacimiento. Son pues nuevas interpretaciones basadas en el criterio de sus realizadores. No cabe duda de que pueden tener cierta razón en sus afirmaciones, pero la crítica es demasiado generalizada y muchas veces basada en opiniones, posiblemente ciertas, pero no demostradas, lo que suscita opiniones contrarias entre los excavadores actuales de tales yacimientos, o entre los autores opuestos a esta teoría.


Por otro lado, mientras se critica a todos los yacimientos que se oponen al inicio independiente del Chatelperroniense (en su más amplia concepción: tecnológica y simbólica), se omiten las mismas críticas en los yacimientos correspondientes al Chatelperroniense. Pues no hay que olvidar que también son muy antiguas (sino son más antiguas aún), por lo que la metodología empleada en la realización de sus respectivos registros arqueológicos (base del estudio) no es muy adecuada según los criterios actuales. En todos los yacimientos hay que valorar los mismos problemas estratigráficos de contaminación de materiales, de datación y tafonómicos. Así, diversos autores (Mellars, 1999; Rigaud, 1996) indican muchos de los yacimientos del Chatelperroniense se sitúan encima de estratos correspondientes al Musteriense, siendo frecuentemente contaminados los niveles superiores (Chatelperroniense) por materiales provenientes de estratos inferiores (Musterienses).


Sin embargo, las críticas mejor fundamentadas pueden venir por otros conceptos.


1.- Se considera que las dos poblaciones tuvieron unas capacidades cognitivas muy parecidas, incluso casi iguales, lo que no está ni siquiera estudiado desde un punto de vista psicobiológico. Se olvida un axioma evolutivo: Nunca evoluciones independientes han producido los mismos resultados evolutivos. Lo que habría que aplicarlo a los neandertales y HAM.
2.- Todas las poblaciones humanas (por supuesto los neandertales y HAM) presentan un continuum en su evolución cultural. Así, existe el peligro de etiquetación cultural por unos fósiles directores o guías (p.e. punta chatelperron en el Chatelperroniense) que no justifican todo el desarrollo cultural y simbólico (adornos) que con el tiempo pudieran alcanzar cualquier población humana. Cada cosa tiene sus necesidades y tiempo de realización, lo que hay que estudiar.
3.- Se hace necesario considerar al Chatelperroniense (como a todas las culturas humanas) como procesos culturales que necesitan de ciertas características medioambientales, como son los cambios demográficos y logísticos que produzcan una motivación cognitiva para su realización.
4.- Así, puede existir un inicio de un independiente Chatelperroniense tecnológico, pero no otras formas de matiz simbólico hasta periodos más recientes y con motivaciones diferentes.


Se hace imprescindible el profundizar en los aspectos simbólicos del Chatelperroniense.


* Cabrera, V.; Maillo, J. M.; Lloret, M. y Bernaldo de Quirós, F. (2001): “La transitión vers le Paléolithique supérieur dans la grutte du Castillo (Cantabrie, Espagne): la couche 18”. L´Anthropologie 105: 505-532.
* D'Errico, F.; Zilhao, J.; Julien, M.; Baffier, D. y Pelegrin, J. (1998): “Neanderthal acculturation in western Europe? A critical review of the evidence and its interpretation”. Current Anthropology, 39 (supl.): 1-44.
* Lévêque, F. (1993): Les données du gisement de Saint Césaire et la transition Paléolithique moyen/supérieur en Poitou-Charentes. En Cabrera (Edit): El origen del hombre moderno en el suroeste de Europa. UNED. Madrid.
* Mellars, P. A. (1999): “The Neanderthal problem continued”. Current Anthropology 40 (3): 341-50.
* Rigaud, J.-P. (1996): «L’émergence du Paléolitique supérieur en Europe occidentale. Le rôle du Castelperronien ». En O. Bar-Yoseph, L. Cavalli-Sforza, R. March et M. Piperno (Eds.), The Lower and Middle Palaeolithic. Forli, ABACO, p 219-223.* Zilhao, J. y D'Errico, F. (1999): “The chronology and taphonomy of the earliest Aurignacian and its implications for the understanding of Neandertal extintion”. Journal of World Prehistory