domingo, 30 de enero de 2011

Baradostiense


El llamado Baradostiense corresponde a una serie de yacimientos situados en los Zagros con una tecnología lítica similar en algunos tipos del Auriñaciense inicial, por lo que también se le ha denominado como el Auriñaciense de los Zagros. Presenta una tecnología lítica y laminar compuesta por raspadores carenados, buriles, puntas de Font-Yves y hojitas Dufour a partir de núcleos carenados y, naturalmente, elementos del sustrato musteriense del que procede en esta zona geográfica (raederas, piezas truncadas-facetadas). No se ha encontrado tecnología ósea ni adornos, indicando la posibilidad de que se deba a la escasez de materia prima orgánica y a la mala conservación de los materiales orgánicos, así como lo poco que se ha excavado en la zona (Olszewski y Dibble, 2006). Un yacimiento representativo es el de Warwasi donde se han encontrado depósitos de 2,2 m correspondientes a este periodo y que se han dividido en dos periodos:

Niveles antiguos del Auriñaciense de los Zagros   AA-LL (40-32.000 BP).


Niveles recientes del Auriñaciense de los Zagros  P-Z (32-22.000 BP).


Sin embargo, los tipos derivados de los núcleos carenados no son los más representativos del Auriñaciense. Esto, junto con la falta de tecnología ósea y de adornos (existen casos similares en la transición al Paleolítico Superior) sitúa a estos conjuntos como una tecnología asociada al Paleolítico Superior, pero con una relación con el Auriñaciense un poco imprecisa. Existe una confusión de términos correspondientes a este complejo periodo que no ayuda nada a su interpretación, por lo que es importante definir los conceptos habitualmente usados (Bar-Yosef, 2006):

1 - Early Upper Paleolithic (principios del Paleolítico Superior). Sería un plazo temporal sin connotaciones culturales, correspondiente a 10-20 milenios desde el final del Paleolítico Medio al Superior.
2 - Initial Upper Paleolithic (IUP). Serían entidades culturales (anteriormente denominadas como industrias de transición), marcando el inicio del Paleolítico Superior por medio de un claro cambio en las secuencias operativas, aunque sin ninguna específica definición cultural del mismo (Marks, 1990).
3 - Industrias de transición. Industrias en las que se observa un marcado cambio de las tecnologías líticas del Musteriense, hacia formas del Paleolítico Superior.

Por tanto, esta cultura ¿es o no es del Paleolítico Superior? ¿Qué nombre (etiqueta) sería el más correcto: industria transicional, Auriñaciense de los Zagros, Initial Upper Paleolithic (IUP)? Puede que la respuesta teóricamente correcta no exista, o que las tres denominaciones puedan usarse según el criterio personal (subjetividad). Lo que sin duda sí podemos destacar es la quiebra de la tradición Musteriense, al desarrollar una tecnología laminar más compleja (láminas y laminillas retocadas, percutor blando, tecnología prismática evolucionada, etc.) y unos tipos propios del Paleolítico Superior (laminas, laminillas Dufour, puntas de Font-Yves, raspadores carenados, buriles, etc.), que además van a ser característicos del Auriñaciense posteriormente desarrollado. Tal vez la síntesis de los tres conceptos pueda resumir sus polémicas características, al conceptuarla como una transición conductual y cultural hacia una IUP (Paleolítico Superior) con elementos tipológicos y tecnológicos que posteriormente serán propios del Auriñaciense, pero que aún distan de representarlo con seguridad. Por tanto, podría hablarse de un Auriñaciense de los Zagros (Kozlowski y Otte, 2000; Harrold y Otte, 2001; Olszewski y Dibble, 2006; Otte, 2006), aunque quizás precise otras subetiquetas (el problema es que ya se han empleado varias en Europa: Preauriñaciense, Protoauriñaciense, Auriñaciense arcaico Auriñaciense 0. Todas ellas con elementos más avanzados en el uso de la tecnología lítica, ósea y la producción de adornos) que lo situasen mejor dentro del marco temporal de las IUP que se conocen en el Oeste de Asia. Lo que si podemos concretar es que en conjunto todos pueden encuadrase en el continuum cultural y cognitivo (pues presenta mayores semejanzas con la tecnología de Bacho Kiro que con cualquier Musteriense local) que desembocaría en el clásico Auriñaciense. Otro problema sería el de las dataciones, pues sin ser muy precisas apuntan a fechas algo más recientes que algunas vistas en Europa (p. e. Bacho Kiro). Esto, ha hecho posible el descartar a esta zona como posible origen del Auriñaciense, y considerarlo como área de tradición auriñaciense, ampliando el territorio de influencia desde Portugal hasta Afganistán (Otte y Kozlowski, 2004).

El origen del Auriñaciense es el más complejo de los que hemos visto en la transición paleolítica, pues involucra a dos poblaciones (neandertales y HAM) y a diversos desarrollos tecnológicos, muchos de ellos convergentes, pero también los hay divergentes. Todo ello dentro de un marco geográfico, demográfico, social y cognitivo que no ha sido analizado en algunos aspectos trascendentes y difinitorios: su generalidad geográfica y las repercusiones estadísticas. La excesiva tradición tecnológica en este tipo de estudios junto con la igualmente excesiva parcelación en sus yacimientos representativos (un solo yacimiento, en una zona geográfica o en una delimitada área europea) hace que, como dice el refrán, la visión de los árboles nos impida ver el bosque.

Los cambios son producidos por grupos humanos (neandertales y HAM) con un determinado desarrollo cognitivo, que forman sociedades con particulares formas culturales, y que conviven en una determinada área geográfica. El continuum cultural de cada uno de ellos tendría unas características propias (puede que definitorias), consecuencia de sus capacidades cognitivas y del desarrollo de las mismas en función del medio ambiente en el que viven e interaccionan. En este sentido, los aspectos cognitivos y sociales adquieren tanta importancia como los tecnológicos, por lo que su análisis pueden aportarnos conclusiones sobre el problema de la transición paleolítica más claras y mejor fundamentadas. Lo veremos más adelante. 
  
* Bar-Yosef, O. (2006): “Defining the Aurignacian”. En Bar-Yosef, O. y Zilhão, J.(eds.), Towards a definition of the Aurignacian. Proceedings of the Symposium held. Lisboa. Portugal.
* Harrold, F. B. y Otte, M. (2001): “Time, Space, and Cultural Process in the European Middle”. BAR international Series 1005
* Kozlowski, J. K y Otte, M. (2000): “The formation of the Aurignacian in Europe”. J. Anthropol. Res. 56: 513-534.
* Olszewski, D. y Dibble, H. (2006): “To be or not to be Aurignacian: the Zagros Upper Palaeolithic”. En Bar-Yosef, O. y Zilhão, J.(eds.), Towards a definition of the Aurignacian. Lisboa. Proceedings of the Symposium held.
* Otte, M. y Kozlowski, J. K (2003): “Constitution of the Aurignacian through Eurasia”. En The Chronology of the Aurignacian and of the Transitional Technocomplexes. Dating, Stratigraphies, Cultural Implications. Trabalhos de Arqueologia 33. Proceedings of Symposium 6.1 of the XIVth Congress of the UISPP.
* Otte, M. y Kozlowski, J. K (2004):”La place du Baradostian dans l´origine du Paléolithique supérieur d´Eurasie”. L´Anthropologie, 108 (3-4): 395-406.