jueves, 5 de mayo de 2011

Enterramientos neandertales en la Sima de las Palomas

En la Sima de Las Palomas (Torre Pacheco, Murcia. España) se han encontrado numerosos restos humanos que, por sus características, pueden representar el primer enterramiento neandertal del Mediterráneo. Pertenecen a un hombre, una mujer adultos y un pequeño de 10 años del que se desconoce el sexo. Los tres vivieron hace 50.000 años. El trabajo dirigido por Michael Walter (Universidad de Murcia) y publicado en la revista Quaternary Internacional explica el descubrimiento, que destaca por posibilidad de que se trate de un enterramiento intencionado (Walter et al. 2012). Las pruebas a favor de la inhumación son varias:

- Los tres esqueletos conservan aún huesos articulados, lo que indica que se depositaron juntos y no estuvieron expuestos mucho tiempo.
- Los esqueletos tenían los brazos flexionados de forma que las manos les llegaban hasta la cabeza, lo que podría indicar una colocación intencionada. La mujer, de la que se conserva el 85% del esqueleto, tiene las manos junto a la cabeza en una postura poco natural que recuerda a la de otros enterramientos neandertales. 
- Los tres cadáveres se encuentran debajo de varias piedras, las cuales podrían haber sido colocadas por otros congéneres. Sin embargo, al tratarse de un talud de bloques de piedra cementada es posible que pueda deberse a una caída, aunque no es lo más verosímil, según indican sus descubridores.
- Alrededor había herramientas y restos de comida (huesos quemados), aunque similares a los del resto del yacimiento.
- Se encontraron dos garras de pantera sin quemar, de difícil interpretación. 

Los autores apuntan la posibilidad de que se trata de un enterramiento intencionado, incluso de que haya podido existir cierto ritual simbólico en la inhumación. Aunque apuntan otra opción, como es que los tres cadáveres acabasen en esa disposición por accidente, tal vez tras resbalar y caer por una pendiente durante una tormenta, como reconoce el propio trabajo. Pero ofrecen un 70% de probabilidades de que todo esto sea intencionadoEste tipo de hallazgos nos plantean dos incertidumbres de muy difícil solución:

- La intencionalidad del enterramiento.
- La posibilidad de cierta correlación simbólica.

Sin embargo, estos planteamientos teóricos presentan la falta de medios adecuados para su análisis. En general, todo estudio sobre descubrimientos de tal índole se limita a una exposición de supuestos por parte de los descubridores y de los posteriores analistas. La ausencia de una metodología de estudio del simbolismo humano sólo puede aportar opiniones un tanto subjetivas, incluso intencionadas (según los propios intereses de los analistas, tanto a favor como en contra).

Se habla como una posibilidad de difícil aclaración, pero lo que en principio es sólo una posibilidad, los reiterados enunciados (cada vez más inclinados a uno u otro lado), junto con otros casos similares, va configurando una corriente de opinión con un importante componente subjetivo. Tal situación, en vez de facilitar el estudio lo más objetivo posible, va estableciendo opiniones encontradas cada vez más antagónicas, donde lo que parece que en realidad importa no es el conocimiento de la conducta del pasado, sino la confirmación de nuestras propias creencias.

En el intento de encontrar las formulas más idóneas de estudio para los datos arqueológicos que destacan por su ambigüedad interpretativa, se produce una notable falta de interés por las líneas de trabajo que no se alinean en uno u otro lado de las teorías más defendidas tradicionalmente, a pesar de la ausencia de una interpretación minimamente objetiva y fundamentada.

La Arqueología se ha desarrollado mucho en los últimos años, pero no se ha dotado de una teoría que matice y analice los datos referentes al simbolismo, ni ha reflexionado sobre su capacidad, por sí sola, de abordar la cuestión en toda su complejidad. Por ello frecuentemente se ha hecho una interpretación simplificadora de de este tipo de datos concretos y del proceso en general. Por tanto, parece necesario racionalizar el estudio del simbolismo humano y elaborar una teoría multidisciplinar para su análisis. Se trataría de formular hipótesis explicativas, desde formatos multidisciplinares, que no entren en contradicción con los datos fiables del registro arqueológico. 


En este punto. La Arqueología cognitiva creo que tiene un amplio campo que desarrollar, mostrar y difundir. Ya en anteriores ocasiones he matizado tales problemas (Los enterramientos del Paleolítico Medio), por lo que remito a estos spots a los interesados en el tema.

* RIVERA, A. (2002): “Arqueología cognitiva. Elaboración sobre un modelo psicobiológico sobre el origen y desarrollo de la conducta simbólica humana. Su aplicación en la transición del Paleolítico medio al superior”. Tesis doctoral inédita. Departamento de Prehistoria de la UNED, Madrid.
WALKER, M. J. LÓPEZ-MARTÍNEZ, M. V.; ORTEGA-RODRIGÁÑEZ, J.; HABER-URIARTE, M.; LÓPEZ-JIMENÉZ, A.; AVILÉS-FERNÁNDEZ, A.; POLO-CAMACHO, J, L.; CAMPILLO-BOJ, M.; GARCÍA-TORRES, J.; CARRIÓN GARCÍA, J. S.; SAN NICOLÁS-del TORO, M. y RODRÍGUEZ-ESTRELLA, T. (2012): “The excavation of buried articulated Neanderthal skeletons at Sima de las Palomas (Murcia, SE Spain)”. Quaternary International. 259: 7–21.