domingo, 26 de abril de 2026

Origen y desarrollo del simbolismo espiritual (I)

El concepto de simbolismo corresponde a una capacidad cognitiva humana en la que se relaciona las abstracciones mentales adquiridas mediante la percepción de estímulos sensoriales internos o externos con un representante externo, el cual pueda ser recibido y comprendido por otros componentes sociales. Puede ser sonoro (lenguaje), visual (gráficos, pinturas, etc.), tacto (conexiones táctiles en la piel del receptor), incluso sensaciones olorosas y gustativas. Estas emisiones sensitivas son recibidas por los compañeros sociales, constituyendo lo que en términos generales se entiende por lenguaje.


Blog de Arqueología cognitiva: Conducta, pensamiento y lenguaje en el Paleolítico

Las abstracciones son agrupaciones memorísticas referentes a determinados objetos, personas, entidades biológicas, ambientes, etc. Son adquiridas mediante la percepción sensorial y la atención guiada por intereses emocionales de diversa índole. Estos tres conceptos abstracción, simbolismo y lenguaje van a funcionar en estrecha unión para constituir uno de los principales ejes del desarrollo cognitivo humano. Su estudio y compresión lo más clara posible son imprescindibles para los estudios de la Arqueología cognitiva evolutiva.

En el contexto del desarrollo lingüístico el simbolismo gráfico aparece débilmente durante el Paleolítico medio de forma muy irregular y con extensión geográfica limitada. Fue al final de Paleolítico medio y el inicio del superior cuando cobró un desarrollo muy significativo. La hipótesis más sólida es que el simbolismo gráfico surgió como consecuencia de un proceso cognitivo altamente complejo en el que pueden distinguirse las siguientes características cognitivas:

- Capacidades cognitivas con un desarrollo funcional adecuado: abstracción, memoria social, teoría de la mente, desplazamiento cognitivo, y funciones ejecutivas y autoconciencia.

- Desarrollo de conductas vistas en la Arqueología: intención comunicativa, control técnico y cohesión grupal.

- Comienzo de su actuación de forma coordinada o coevolutiva, generando la emergencia cognitiva de la creación gráfica con diverso carácter o finalidad que casi siempre tendrán un carácter social de comunicación con un interés general. En este caso se analizarán los relativos a conductas espirituales.

En general, más que hablar de desarrollos gráficos, más o menos aislados, conviene hablar de la emergencia cognitiva que sería capaz de crear marcas o dibujos que conllevan un mensaje simbólico para difundirlo socialmente. Su aparición y desarrollo aparece cuando la mente humana puede ya extraer y almacenar rasgos esenciales de la realidad (abstracción), representarlos externamente (simbolización) y hacer que otros compartan su significado (lenguaje gráfico). Esa convergencia explica mejor por qué, al comenzar el Paleolítico superior, el registro arqueológico muestra no solo objetos útiles, sino también signos, animales, composiciones y espacios cargados de sentido social no muy bien comprendido.

                            Cómo se originó el simbolismo espiritual

El simbolismo se fundamenta en la obtención de nuevas abstracciones originadas mediante la experiencia sensitiva, así como de las ya almacenadas en la memoria. Sin embargo, existen una serie de abstracciones cuyo origen es muy exclusivo por su forma y peso en el quehacer cotidiano. Me refiero a las experiencias internas extremas que generan problemas sociales y personales reales. La vivencia de ensoñaciones o alucinaciones en las que intervienen compañeros, familiares o extraños muertos anteriormente, o la experiencia una crisis mental o una conducta alterada no son simples eventos privados, pues los padecen todos los miembros del grupo. En un grupo paleolítico podían convertirse en hechos socialmente perturbadores que exigían explicación, control y sentido. Desde esa perspectiva, el simbolismo gráfico no sería solo una expresión personal o relativamente social, sino que pasaría a ser una expresión de interés socialmente generalizado debido a la trascendencia que tales hechos afectan al pensamiento humano interviniendo muy activamente en su conducta individual y social. El inicio del simbolismo sobrenatural se debió a la unión de dos procesos fundamentales:

- De la experiencia personal. Aportaría las sensaciones que percibieron como reales en los estados alterados de conciencia (sueños, alucinaciones provocadas por sustancias psicotrópicas o danzas frenéticas, fiebres, comas superficiales, etc.).

- De la reflexión. El desarrollo de la experiencia personal precisa de un suficiente desarrollo de la autoconciencia que las transforme a las ensoñaciones o alucinaciones como externas y ajenas a quien las experimenta.

“Yo las percibo, pero yo no las creo, sino que vienen a mí de forma desconocida y externa sobre las que carezco de todo control”.

¿Cómo puede explicarse socialmente las ensoñaciones de compañeros muertos que vienen a nosotros sin llamarlos, las fieras que nos acosan y de las que no podemos huir ni evitarlos, creando el terror, miedo, angustia, temor y desasosiego social? Es necesario crear formas creativas que expliquen tales procesos para poder vivir sin el miedo a su influencia sobre la sociedad en general.

Los intentos de solución han sido desde entonces constantes en las sociedades humanas, con diferente formas y complejidad, pero con un fin y forma de desarrollo muy parecida. Serían las conductas espirituales, protoreligiosas o las más evolucionadas de las religiones históricas.

                          Blog de Arqueología cognitiva. Ángel Rivera

Veremos su desarrollo en la próxima entrada.

Referencias fundamentales
- Rivera, A. y Menéndez, M. (2011). Las conductas simbólicas en el paleolítico. Un intento de comprensión y análisis desde el estructuralismo funcional. Espacio, Tiempo y Forma. Serie I Prehistoria y Arqueología. Nueva época, 4. DOI. https://doi.org/10.5944/etfi.4.2011.10739
- Rivera, A. y Menéndez, M. (2023). Manual de Arqueología y Paleoantropología cognitivas. UNED. Capítulo 18, 367-395