domingo, 21 de marzo de 2010

Neuronas espejo

Recientemente se ha publicado en la revista Patrimonio Cultural de España (2) una recensión sobre mi libro “Arqueología del lenguaje”, donde se comenta la omisión de las neuronas espejos, cuando tanta importancia parecen que tienen en el lenguaje y sociabilidad humana.    

Efectivamente, este descubrimiento muestra un nuevo aspecto neurológico y conductual que estaría muy relacionado con las formas culturales de los primates en general, pero particularmente entre los seres humanos. Posiblemente debería haber realizado algún comentario sobre tales neuronas, lo que no hice por dos razones. Una, porque el libro ya ofrecía demasiadas referencias neurológicas, psicológicas, biológicas (evolutivas, embriológicas, genéticas, etc.) que dificultaban su lectura y compresión a los lectores ajenos a estas ciencias, principalmente aquellos que más les interesaría estos temas de prehistoria (historiadores y arqueólogos). Otra, por la propia características del descubrimiento, pues en la época de elaboración del libro, y aún ahora, no estaba muy claro la precisa funcionalidad de estas neuronas, aunque sí su relación con la conducta de sus poseedores.   

Sin embargo, el tema de las neuronas espejo ha despertado un interés especial sobre el desarrollo cultural humano, por lo que quiero matizar la omisión y realizar un breve esquema sobre ellas. Sobre ellas se ha escrito mucho, por lo que hay numerosas referencias en Internet donde documentarse con relativa profundidad. Como es lógico lo primero sería establecer una definición, que sirva de base para el posterior análisis. De Wikipedia leemos:  

Se denominan neuronas espejo a una cierta clase de neuronas que se activan cuando un animal o persona desarrolla la misma actividad que está observando ejecutar por otro individuo, especialmente un congénere.  

De esta definición podemos destacar varios importantes aspectos:  

A - Lo primero que hay que resaltar es que aunque parece que se refiere a un tipo específico de neuronas, lo que no es cierto, se trata de neuronas del sistema piramidal, llamadas así por su forma de pirámide y por que estarían relacionadas con el movimiento en general (como todas las neuronas piramidales). Su particularidad neurofisiológica es que se disparan con el movimiento, propio y ajeno, siendo distintas a las otras neuronas piramidales por su función, no por su histología. Además, se activan con movimientos determinados y pueden ser selectivas (Martín-Loeches, 2008: 234-236). Es decir, se trataría de una red neuronal (neuronas, axones, dendritas, conexiones neurológicas, etc.), conectada a otras de las que recibe cierta información (elaborada o no), provocando una reacción determinada, o la adquisición conceptual (total o parcial) de un acto externo.  

Los resultados de los estudios por imágenes del cerebro han demostrado que la circunvolución frontal inferior (parte del área 44 de Brodmann, o área de Broca) y la corteza parietal inferior (área 6 de Brodmann) del cerebro humano se activan cuando la persona realiza una acción y también cuando la persona observa a otro individuo realizar esa misma acción. Por lo tanto, es probable que estas regiones contengan neuronas con estas características, por lo que han sido definidas como el sistema de neuronas espejo humano. Las neuronas espejo también están presentes en primates no humanos, aunque en diferente cantidad y ubicación.


B - Se activan con la observación de la actividad que realiza un congénere, por lo que tienen un trasfondo social básico, relacionándolas con la interacción social, pues incita a una conducta determinada (imitación) (Martín-Loeches, 2008: 234-236). Por tanto, parece que tienen la capacidad de proporcionar un mecanismo para comprender la acción, aprender por imitación, y la simulación imitativa del comportamiento de los demás. Este aspecto es fundamental en el desarrollo cultural de los primates, aunque menor entre las comunidades humanas en las que el aprendizaje es más directo e intencionado. Es una forma de cognición social (Moya-Albiol, et al. 2010).   

C - Refuerza la compresión de la existencia de los demás como semejantes a nosotros (imitamos su conducta, lo que hacen nos interesa). En la comprensión de las acciones e intenciones de los demás, y en el propio concepto de la teoría de la mente (Martín-Loeches, 2008: 234-236). Aumenta la empatia emocional y racional. La empatia es un proceso cognitivo fundamental en las relaciones humanas.   

Por definición (Wikipedia): percibir en un contexto común lo que un individuo diferente puede sentir) se deduce que sólo puede darse dentro de un trasfondo social.  

La empatía presenta tres aspectos diferentes (Moya-Albiol, et al. 2010):
- Conocer los sentimientos de otra persona, por lo que estaría muy relacionado con la Teoría de la Mente (Componente cognitivo).
- Sentir lo que está sintiendo, de forma similar o igual a lo que el sujeto puede sentir en la misma situación (Componente emocional).
- Responder compasivamente a los problemas que le aquejan (Comportamiento social).   

Existen teorías que explican el desarrollo del cerebro social en las especies de mamíferos que vivían en grupos sobre la base del desarrollo o adquisición de conductas muy relacionadas con la empatía. En estas sociedades los individuos notan y se afligen ante el dolor de un congénere, actuando de forma que se acabe el objeto que provoca dicho dolor, incluso aunque suponga un peligro para ellos mismos (Preston y de Waals, 2002).   

Según este modelo de percepción-acción, la observación o imaginación de otra persona en un estado emocional particular activa de manera automática una representación de ese estado en el observador, con las respuestas fisiológicas asociadas. Al ser automático, se trataría de un proceso que no requiere conciencia ni esfuerzo de procesamiento, pero que no puede inhibirse ni controlarse. Se trata de una compleja forma de inferencia psicológica en la que la observación, la memoria, el conocimiento y el razonamiento se combinan para poder comprender los pensamientos y sentimientos de los demás.  

El movimiento que conduce de la empatía al acto, discurre a través de las neuronas espejo, empleando exactamente los mismos circuitos cerebrales que se ponen en marcha durante nuestra propia experiencia.   

Hay que tener en cuenta que la empatia estaría muy relacionada con diversas estructura cerebrales con neuronas espejo (corteza prefrontal y temporal) y sin ellas (amigdala, y diversas estructuras del sistema Límbico). Por tanto, su actuación en esta forma de relación social debe considerarse como coadyuvante en la conducta que se produce, no como su elemento primordial.  

D - Se las relaciona con el origen del lenguaje humanoYa vimos como las neuronas espejo en los seres humanos se encuentran en la corteza frontal inferior, cerca del área de Broca, una región tradicionalmente relacionada con la producción del lenguaje, pero que también controla los movimientos orales y de la mano en sus más complejas manifestaciones. Esto parece indicar que el lenguaje humano evolucionó a partir de un sistema de comprensión y realización de gestos implementado en las neuronas espejo. Sin embargo, como en muchas teorías de la evolución del lenguaje, existen pocas evidencias directas, lo que nos obliga a continuar estudiando su funcionalidad por todos los medios disponibles.  

Conclusiones.   

Parece un sistema importante para el lenguaje, pero no más que otros muchos sistemas neuronales relacionados con él. El lenguaje humano está constantemente activando aquellas partes del cerebro que representan la realidad descrita por aquél, así muchas palabras o frases (relacionadas con acciones) activan zonas motoras y relacionadas con la acción. Este no es lenguaje, es nuestro sistema de comprensión del mundo, activado por el lenguaje (Martín-Loeches, 2008: 234-236).   

De lo dicho anteriormente parece que tienen un protagonismo social importante (empatia), logrando ser uno de los componentes básicos de la propia teoría de la mente. La sociabilidad y este desarrollo neurológico y cognitivo tan específico (teoría de la mente), junto con el aumento evolutivo de las demás capacidades cognitivas (abstracción, simbolización, funciones ejecutivas, memoria, etc.) y el propio desarrollo sociocultural de las poblaciones humanas, creo que son los verdaderos artífices del origen y desarrollo de la cultura humana, donde el lenguaje juega un papel predominante, pues sin él no hubiera podido ser realidad la conducta que hoy día poseemos los seres humanos.

* Martín-Loeches, M. (2008): La mente del “Homo sapiens” El cerebro y la evolución humana. Aguilar, Madrid.
* Moya-Albiol, L.; Herrero, N.; Bernal, M. C. (2010): “Bases neuronales de la empatía”. Rev Neurol; 50: 89-100.
* Preston, S. D. y de Waals, F. B. (2002): “Empathy: Its ultimate and proximate bases”. Behavioral and Brain Sciences, 25: 1–72.